DE TOROS Con Manolo Guillén

Crónicas, artículos de opinión, ideas y demás ocurrencias del crítico taurino cartagenero Manolo Guillén.

Thursday, August 10, 2006

Alicante, 6 Agosto 2006: LA GRAN PALIZA


5 Utreros de Torrealta, desiguales de presentación, no dieron facilidades, y 1 de El Toñanejo (2º), manso huidizo y sin maldad. Pesos: 446, 411, 426, 464, 514 y 451 kilos. Eugenio Pérez (azul turquesa y oro), ovación tras aviso, oreja y oreja en el que estoqueó por Fuentes. José Galinsoga (verde botella y oro), ovación tras aviso y oreja. Salvador Fuentes (negro y oro), ovación en el único que estoqueó.

Fuentes fue cogido por el sexto presentando, según parte facultativo del Dr. Reyes Gomis, “contusión cervical pendiente de estudio radiológico, contusiones múltiples por todo el cuerpo y puntazo corrido en la cara interna del muslo derecho. Pronóstico reservado. Trasladado a Clínica del Perpetuo Socorro”. Menos de un cuarto de entrada.

"LA GRAN PALIZA"

Salvador Fuentes se había venido arriba después de ligar varias verónicas de manos bajas, con el mentón hundido en la pechera, al recién salido tercero. Ese fue un toraco cornalón, con ideas y comportamiento de toro viejo. No de novillo. Primero le desarboló el galleo y, tras el puyazo, Fuentes citó desde los medios por chicuelinas. La voltereta se escuchó en Espartinas. El de Torrealta le cogió de lleno y lo lanzó con saña por los aires. Rehecho el sevillano, sin muchas alharacas, con la taleguilla agujereada como si le hubieran disparado con metralleta, volvió a intentarlo por verónicas por el mismo pitón derecho: y otro volteretón.

Entre tanto el “torrealta” recibió tres puyazos y no bajó la guardia. Fuentes, firme y con ganas de torear bien, hizo todo lo que supo ante tan ingrata materia prima. Condolido y tragándose el dolor saludó una fuerte ovación tras no acertar con los aceros.

El sexto remató el palizón. Al tercer lance, hizo por él y lo lanzó todavía más alto que el tercero. Cayó contra las tablas a merced suya. Lo dejó K.O. y no pudo continuar la lidia.

Eugenio Pérez sumó a la oreja que había paseado del cuarto la de este sexto. El alicantino se mostró valeroso y solvente. Con oficio para superar las dificultosas embestidas de los tres que lo tocó lidiar. A cambio de la ganada salida a hombros, visitó la enfermería para interesarse por Fuentes.

Galinsoga, el otro alicantino del cartel, tiene mucho por avanzar aunque mostrara finas maneras frente al lote menos malo.

Alicante, 3 Agosto 2006: GALLO SE JUGÓ LOS MUSLOS


6 Toros de Loreto y Carlos Charro, blandos. Pesos: 518, 498, 492, 514, 539 y 532 kilos. Rivera Ordóñez (burdeos y oro), ovación y silencio. Salvador Vega (grana y oro), silencio en ambos. Eduardo Gallo (verde oliva y oro), oreja y vuelta tras insistente petición. Meritorios pares de Juan José Trujillo al 5º. Álvaro Oliver destacó con la capa y los palos. Menos de un tercio de entrada.

"GALLO SE JUGÓ LOS MUSLOS"
La tensión se propagó como las ondas concéntricas en una charca, cuando Eduardo Gallo metió los muslos entre los pitones del toro. El peligro era inminente mientras el salmantino se fajaba: estaba jugando con fuego ante un toro todavía despierto. Con ese idéntico planteamiento levantó Gallo sus dos faenas a toros bien dispares. Su primero, brioso de salida, acabó descompuesto. Daba pasos que no deseaba. Era como si quisiera marcharse de allí, pero aparecía el cuerpo del torero, o la muleta por delante, para cerrarle la salida. En esas, superó Gallo varios parones inverosímiles. El sexto se ceñía más al torero y embestía con menos ritmo. A media distancia no mejoró esos matices y, sin perder mucho rato, nuevamente, Gallo se montó encima. El broche, “sanjuaneras” tropezadas y medio espadazo ladeado, le privó de trofeos y, por consiguiente, de la puerta grande.

Salvador Vega logró algún muletazo de bella factura en su primero. Un animal blando y con buen son que embistió mucho por las afueras. El quinto arreó y cortó con descaro en los pares de Juan José Trujillo. Después el toro se calmó y lo que ocurrió tuvo poco contenido.

Rivera Ordóñez se mostró capaz ante las dificultades ocultas que presentó el cuarto. Pero no pasó de voluntarioso ante las francas embestidas del blando primero.

Lorquí (Murcia), 16 Julio 2006: DOCE OREJAS Y TRES RABOS


4 Toros Jesús Janeiro Bazán y 2 utreros para rejones de Trifillas, todos correctos de presentación. Pedro Hernández "El Cartagenero", rejoneador, dos orejas y dos orejas y rabo. Jesulín de Ubrique (azul rey y oro), dos orejas y dos orejas y rabo. Pepín Liria (grana y oro), dos orejas y dos orejas y rabo. Lleno total.

"DOCE OREJAS Y TRES RABOS"
El sudor de Pepín Liria vale su peso en oro. Esta tarde en Lorquí estuvo tan entregado como si se encontrara en una de las plazas clave de la temporada. Su esfuerzo sin mesura, ante un lote no demasiado agradecido, provocó el delirio del público paisano. Mayor intensidad y vibración tuvo su actuación con el que cerraba plaza, un animal distraído y con cuerda para rato, cuyas únicas virtudes fueron la prontitud y la inercia con la que salía despedido de las suertes. Y eso a Liria le sirvió para darle fiesta y exponer todo su repertorio de cambiados por alto en cadena, molinetes y desplantes. Esta vez sí, encontró toro a la primera, aunque la espada cayó tendida y desprendida.

Antes de todo eso, Jesulín -a cuya ganadería pertenecían los cuatro toros lidiados- mostró la mejor cara de su toreo. Centrado, fuerte y acelerando su motor mucho más que en otras tardes de mayor compromiso. Además, estuvo hecho un auténtico coloso con la espada de acero en la mano. Dejó dos soberbias estocadas. De esas de premio. Logradísimas de ejecución y con buena puntería.

En primer y cuarto lugar, El Cartagenero rejoneó dos novillos de Trifillas y también obtuvo cuatro orejas y un rabo. El primero, que era más toro, tardeó y planteó ciertas dificultades para el toreo a caballo. Todas ellas las solventó holgadamente El Cartagenero, que mostró una gran dimensión y quiere hacer el rejoneo bueno. Tiempo al tiempo.

(Crónica publicada en el Diario La Opinión de Murcia el día 17 de Julio de 2.006).

Saturday, April 29, 2006

Cieza (Murcia), 29 Abril 2006: UN DEBUT DE ENSUEÑO


Novillos de Luis Algarra, bien presentados, bien hechos, nobles y blandos. Alejandro Talavante (celeste y oro), vuelta y ovación. Cayetano Rivera Ordóñez (verde manzana y oro), oreja y oreja. Francisco Montiel (celeste y oro), debutaba con picadores, cuatro orejas. Media entrada.

"UN DEBUT DE ENSUEÑO"
Sin duda, uno de los mejores espectáculos que presenciaremos durante la temporada. Como protagonistas, un Alejandro Talavante con raza para hacer varios toreros, un Cayetano que enamora, y un Francisco Montiel que cortó cuatro orejas que deberían valerle para funcionar, si el toreo estuviera montado como hace años.

Talavante, por su parte, había engarzado siete verónicas de rodillas a su segundo; había quitado fundiéndose por gaoneras con el sexto; había dejado que los pitones del quinto le acariciaran la taleguilla en un arrimón de infarto; y después de recibir un volteretón, había sido capaz de conseguir -con limpieza y bemoles- un tres en uno muy personal (pase de las flores ligado a uno de pecho -citando completamente de espaldas- con el envés de la muleta que resultó encadenado a otro enorme de pecho); luego echó todo eso por tierra con la espada. Como sería la previa que, una vez salieron de la plaza en hombros sus compañeros, recibió en los medios una de las ovaciones más fuertes de la tarde.

Cayetano tiene un empaque que no se puede aguantar. Y practica un toreo tan despacioso que, antes de verlo, era difícil de imaginar. Su capote lacio, se volvía terso en movimiento. Con él en las manos, encontró toro en todos los lances. Aunque compuso más y mejor cuando cogió la muleta. Ahí forzó los riñones, jugó la cintura y los codos y las muñecas, y hasta las articulaciones de los dedos. Y eso lo consiguió con más facilidad en su primero, que fue demasiado blando, y también con el otro gracias a una colocación y a unos cites de tanta prestancia, a los que no hubiera renunciado ni el buey Apis. Con la espada anduvo certero y puntuó trofeos en ambos.

El local Francisco Montiel ha tenido un debút con picadores que ni soñado. Acartelado con dos figuras de la novillería, en su pueblo y con una novillada de lujo encerrada en chiqueros. Y, encima, sale el toro y le corta las orejas. Cuatro en total paseó. Durante toda su actuación se mostró fresco y ágil de mente. Resolvió sin que el agua le llegara a media pierna ante dos novillos con entidad de toro. Con firmeza y valor, fue capaz de crear e imaginar sobre la marcha ante dos “algarras”, a los que dejó crudos en el caballo, y a los que dejó venir de largo. Hábil, profundo, descarado, torero, airoso y, sobre todo, valiente. Montiel ha dado esta tarde un salto cualitativo que lo sitúa como el novillero con más proyección de toda la provincia. Denle toros y exíjanle como al que más. Éste quiere y puede ser torero.

Thursday, April 27, 2006

Murcia, 16 Abril 2006: LIRIA AVISA EN LA CONDOMINA


Toros de Torrestrella, hondos, con cuajo y buenas hechuras, nobles y obedientes, salvo el molesto 1º. El lote de Liria fue extraordinario. Pesos: 576, 570, 558, 535, 529 y 522 kilos. Media entrada. Liria salió a hombros.

Manuel Díaz “El Cordobés” (turquesa y oro), silencio en ambos. Pepín Liria (azul marino y oro), oreja tras aviso y dos orejas. David Fandila “El Fandi” (celeste y oro), oreja y silencio.

"LIRIA AVISA EN LA CONDOMINA"
Dejando a un lado las tres orejas y el clamor de sus paisanos, Liria toreó espléndidamente al natural y en redondo a los dos “bombones” de Torrestrella que sorteó. Dulces, pastueños, de largo viaje y prontitud en sus embestidas, su mayor peligro era que –de no estar a su altura- te podían dejar en evidencia. Al quinto lo dosificó mejor y con él llegó el triunfo grande.

También expuso su repertorio de largas cambiadas y pases de rodillas, pero, esta vez, con la intención de templar y prolongar al máximo las embestidas. Entró a matar por derecho, y su primero, de un hachazo, le partió limpiamente la manga izquierda de la chaquetilla.

El Fandi consintió largo castigo en varas a los de su lote. A su primero aún quedó resuello para aguantar cinco o seis tandas de derechazos en los que mostró ciertos progresos. El sexto se apocó antes.

El Cordobés estuvo meritísimo con el único ejemplar molesto del encierro, pero un accidental derrame tras la estocada le privó de tocar pelo. No estuvo a la altura del otro y abrevió.

Murcia, 15 Abril 2006: UREÑA, PODEROSO Y TRIUNFADOR


3 Novillos de Manolo González (1º, 3º y 4º) y 3 de González Sánchez-Dalp (2º, 5º y 6º), bonitos y astifinos; el 5º, extraordinario; muy buenos el 2º, 4º y 6º; brusco el 1º y complicado el 3º. Pesos: 473, 451, 448, 458, 465 y 462 kilos. Menos de un cuarto de entrada. Ureña salió a hombros.

Paco Ureña (grana y oro), ovación tras aviso y dos orejas. Antonio López “El Charra” (turquesa y oro), silencio tras aviso y ovación tras aviso. Fernando López “Currito” (grana y oro), ovación tras aviso en ambos.

José Mora saludó tras banderillear al 2º, al que Juan Soriano lidió a la perfección. Luis Alfonso Doblado Díaz picó muy bien a 1º y 4º. Ureña salió a hombros.
"UREÑA, PODEROSO Y TRIUNFADOR"
Paco Ureña sudó la camiseta y se ganó la puerta grande. Intervino en quites, recibió a su primero a porta gayola, y a ambos les tragó y atacó derrochando valor seco. Tanta firmeza agotó la bravuconería del brusco primero, con el que sobresalió en enormes pases de pecho. Al cuarto le hizo todo por abajo y sin ceder terrenos. Por eso, aunque el de Manolo González tenía subidos los humos, pareció más manejable.

Currito estuvo bien con el malo. Pero planteó la misma estrategia de pisotón y toques hacia fuera con el bonancible sexto, y no le sacó el mayor partido. El Charra, que se llevó el mejor lote, estuvo más acertado con el extraordinario quinto, al que cinceló una faena limpia y falta de comunicación.

Más sustancia tuvieron dos puyazos de Luis Alfonso Doblado, las intervenciones de Juan Soriano y José Mora con capote y banderillas, y el acierto de Pascual Mellinas –siempre atento- que libró de la cornada a Rafael Guerrero, cuando éste perdió pie y cayó en la cara del cuarto.